sábado, 24 de septiembre de 2011

Cuándo debo acudir a una consulta psicológica?

El comienzo de un análisis implica
siempre una pregunta por las causas.
En nuestra sociedad los tiempos son cada vez más  vertiginosos, llevamos un ritmo de vida que nos genera múltiples situaciones de tensión, estrés, angustia y ansiedad: conflictos familiares, laborales, sociales. Todo esto facilita la aparición de malestar, preocupación, desorientación, problemas de relación.
Muchas veces creemos que el tiempo repara, como por arte de magia, los conflictos. Todo lo contrario. El tiempo, el negar o tapar los problemas, el no hablarlos, hace que estos crezcan y se agraven.
Otro error muy común es interpretar que con voluntad todo se arregla. Si bien es cierto que el esfuerzo para lograr resultados en la vida es fundamental, no todo se resuelve con puro voluntarismo.
Solicitar ayuda a un profesional ya no es tabú. Los Psicólogos están en condiciones de brindar ayuda ante un abanico enorme de dificultades y conflictos que tienen lugar en nuestra época.
Cuando un problema pasa a ocupar toda la escena de la vida de una persona, le quita energía, compromete el desempeño laboral, familiar, sexual, relacional, etc. Cuando se siente malestar anímico, ansiedad o angustia, decaimiento, sentimiento de fracaso y es persistente, es recomendable realizar una consulta psicológica.
Los conflictos son inherentes al ser humano, y a veces se necesita de un otro para encontrar la solución correcta y oportuna.
Una sintomatología muy clara puede motivar la consulta a un psicólogo, pero también aparecen momentos en la vida que podemos definir como “encrucijadas”, momentos de crisis en donde el camino a seguir ya no es claro, momentos en donde surgen inhibiciones o estancamientos que no nos permiten seguir avanzando.
En este sentido, el psicólogo puede ser de utilidad a la hora de arrojar luces en el camino ,posibilitando el encuentro del sujeto con su propio deseo.