martes, 22 de diciembre de 2015

7 pasos para salir de la angustia

Salir de la angustia

La Angustia. Cristina Alquicira Palacios
La angustia es un afecto indefinido que invade el cuerpo entero. Suele acompañarse de una serie de síntomas (nerviosismo, diarreas, insomnio. palpitaciones) que aumentan el sentimiento de inestabilidad. La sensación característica de la angustia es la de una opresión en la zona de la garganta.
Otro punto distintivo es tener la certeza de que algo está por pasar, un presentimiento de que se avecina algo feo, desagradable o peligroso.
La angustia puede dispararse por variados motivos, pero en general sucede cuando una situación sobrepasa la capacidad psíquica y emocional del sujeto. En este caso la persona siente que no puede hacer nada para estar mejor y experimenta un sentimiento de indeterminación.
Pero frente a la temida angustia hay cosas que se pueden hacer:
1)   Acotar lo incierto. La primera indicación es recurrir a la objetividad que comúnmente nos caracteriza y aceptar lo que sucede, ya que la incertidumbre no debe eternizarse. En este sentido, es útil buscar las formas para acotar lo incierto o lo azaroso de la situación, tal vez pidiendo ayuda a familiares, amigos o a un profesional si la angustia perdura en el tiempo.
2)    Pasar a la acción. Una sugerencia muy importante es la siguiente: para salir de la angustia, es preciso hacer algo positivo, lo que sea. Salir a caminar, prender el tele, hacer un llamado telefónico, lo que se pueda hacer es válido porque corta el estado de quietud y latencia de la angustia.
3)    Establecer un orden. Aunque suene algo tonto, suele ayudar mucho ponerse a ordenar papeles, ropa, objetos de la casa. Cuando una persona ordena sus cosas, metafóricamente ordena sus pensamientos. La angustia representa un momento afectivo en donde se ha perdido el orden normal de las ideas. Si la angustia es muy intensa, la persona no puede pensar en nada, experimenta un vacío mental o bien le aparece una idea fija que deja en segundo plano a los demás pensamientos.
4)    Historizar. La angustia figura un malestar difuso y da la sensación de que no pasa el tiempo. Para evitar que dicho sentimiento se extienda, es necesario recordar. ¿Desde cuando apareció la angustia?, ¿hubo algún hecho que desencadenó el malestar?. Es importante tener en claro que es lo que puntualmente genera ese mal-estar, es muy útil que la persona elabore respuestas y encuentre posibles causas que organicen ese “estar mal” en el tiempo, de modo que la angustia quede inscripta en una cadena de acontecimientos vividos.
5)     Usar la palabra. Otra de las armas contra la angustia es la palabra, ponerle palabras a lo que está pasando es fundamental para cambiar de posición. Hablar sobre lo que duele, molesta o atemoriza quita la veta trágica a lo que está sucediendo. Se puede hablar con otros pero también funciona hablar con uno mismo, sea en voz alta o por medio de la escritura.
6)   Transformar. Sabemos que los afectos se sienten, pero hay algunos que no son agradables de sentir. Aunque la angustia no sea un afecto placentero, de la experiencia se pueden extraer cosas interesantes. En muchas ocasiones, tras salir de la angustia, la persona puede localizar un antes y un después, notando que algo se ha modificado. La angustia es una señal de advertencia, que indica que la posición actual no es la más adecuada, no necesariamente tiene que anunciar un cataclismo. Suele relacionarse con las esperas y las demoras. En este sentido, la angustia debe transformarse en otra cosa, un acto, una decisión que no solo modifica el status quo sino también facilita una descarga de afectos.
7)    Pensar en lo que se puede. La última sugerencia es poder reconocer los límites de nuestro cuerpo, nuestro pensamiento y nuestro accionar. La angustia tiene una particular relación con la impotencia, por lo cual es preciso recordar que hay cosas que están en nuestras manos y cosas que no. Poder aceptar que existen contingencias que nos exceden disminuye las presiones y abre el camino a una visión del mundo mucho más realista, por lo tanto, más sana.Al mismo tiempo, cuando una persona logra pensarse como un ser mortal e imperfecto, encuentra nuevas formas de disfrutar de las cosas y los vínculos con otros resultan menos problemáticos.


Monólogos de pensamiento - Una canción ofensiva

Me gusta la música como a un pez le gusta el agua. Sacando "La vela puerca", me gustan todos los estilos. Sin embargo, hay una canción que detesto: “I will always love you” de Whitney Houston. Todo lo que dice esta canción es muy estúpido.
Me parece la canción más patética del mundo. Esa persona que canta, ¿en que posición cree estar como para decirle a su amado que lo ama pero que lo deja ir?
En el amor, no existe posición más lamentable que esa, digamos que es la soberbia de la cobardía. Por ejemplo, cuando se dice “los dos sabemos que yo no soy lo mejor para vos”, ¿qué es eso?, no parece ser una verdad sino más bien un argumento para no decir la verdad.
Si hay algo que la buena música enseña es que el amor es recíproco. En el amor, el amante es a la vez el amado, y cuando el amor es en serio, nadie conserva la posición de amado exclusivo sino que posee una posición doble amado-amante. Cuando alguien no puede ocupar la posición de amante, permanece como amado sin poder tolerar las consecuencias de ser amante. Esta terrible canción muestra que hay una cobardía en el amado, que no le permite darse cuenta de que es él quien no puede o no quiere, y también hay una soberbia por considerarse en derecho de decidir por el otro, cree saber que es lo mejor o lo peor para él.
Lo que más me hace enojar, es que esta canción se escucha por todas partes, como si fuera una canción de amor. En realidad es la declaración de una derrota en el amor, una mostración de debilidad frente al deseo.
Esta no es una canción romántica, es una suerte de despedida sin sentido. Ella decide irse a pesar de que lo ama. Ciertamente, conviene que no le diga nada al pobre tipo…asi conserva la dignidad de odiarla porque se fué.
Pero lo peor es cuando dice “te deseo felicidad, pero por sobre todo amor”. Este discurso es absolutamente ridículo, porque esa persona que habla no puede estar en condiciones de desear nada.

En fin, es obvio que prefiero canciones verdaderas, y si hablan de amor, que lo hagan desde un lugar que no sea la cobardía, ese es el peor defecto del ser humano.